El gobierno de Estados Unidos reforzó su postura diplomática ante la escalada de tensiones en Medio Oriente registrada durante los primeros días de enero, luego de nuevos enfrentamientos que encendieron alertas internacionales. La Casa Blanca señaló que mantiene comunicación constante con aliados estratégicos para evitar una expansión del conflicto. Autoridades estadounidenses reiteraron su llamado a la moderación y al respeto del derecho internacional, al tiempo que advirtie